Llega un punto en el que todos estamos hartos de la rutina que día tras día nos acontece y tendemos a caer en la desidia.

Esto suele ocurrir frecuentemente en el trabajo, cuando harto de dar, te mantienen constantemente en la cuerda floja, en la que tan pronto pasas como tan pronto caes al vacío sin red alguna que pare la caída. Vamos, que andamos jodidos.

En otros campos de la vida, la desidia es más fácil combatirla (bueno, no es el caso de todos).. pero tras altibajos siempre se supera y nunca llegamos a caer en ella.. a no ser que queramos que acto seguido aparezca la depresión...

El trabajo, el maldito trabajo... se aprovechan de que lo necesitamos para explotarnos aún más, tenernos bajo las cuerdas, bajo presión.... con lo fácil que sería mandarlo todo lo más lejos posible, y como decía el anuncio, "Que trabaje tu abuela"....

Pero bueno, es una constante inconstante, un mar tan pronto en calma como con marea alta.... un asco vaya....

Ojalá atrape un duende.... entonces las cosas cambiarían... no mucho (para que engañarnos).. pero si un poquito....